Continuamos informando

A consecuencia de incesantes denuncias por corrupción institucional, en la mañana del día de hoy, vía telefónica a Sofía León Arias —lo que vamos anotando en agenda— siguen molestándola para recabar información sobre el paradero de José Hermida Muiños, sin aducir causa documentalmente.

Las aludidas policías son la Policía Municipal de Santiago de Compostela y la Policía Municipal de Bergondo, las que ya con anterioridad vinieron ejecutando actos similares.

¡¡¡ATENCIÓN MUNDO, ESPAÑA ESTÁ PODRIDA DE CORRUPCIÓN Y ASÍ SE MANIFIESTA OFICIALMENTE SIN NINGUNA OTRA DEDICACIÓN MEJOR!!!

Emitiendo información veraz

Las policías de este país —demostrado está, sobre todo los días de temporal, y sólo cuando se lo “ordenan” los “jueces” políticos, con nulo esfuerzo se dedican a realizar sus “públicas funciones” vía teléfono. A veces se ocultan el rostro cuando en masa actúan para desahucios y practican detenciones ilegales. Parece que estas prácticas, por asiduas y habituales, ya no forman parte de la corrupción reinante y campante. Con ello, únicamente buscan la clandestinidad, el desapercibimiento de sus identidades a fin de ocultarse y buscar su exclusiva seguridad, sesgando la de los ciudadanos indefensos. Y así pretenden hacer valer un prestigio del que carecen. Las policías españolas, sirviendo y obedeciendo a los gobiernos políticos harto corruptos, se hacen cómplices de ellos impunemente.
Publíquese. Gracias. 

Emitiendo información de contenido “hampón”

Por interese particular e xeral hei de relatar os seguintes feitos:

1. Hai xa tempo, cando Sofía León Arias (a miña dona) viña para a casa de dar un paseo polos montes da Costa de Santa Marta de Babío, preto da casa, unha patrulla da policía municipal de Bergondo preguntoulle onde estaba eu; dixéronlle que o fiscal requiría tal información. O policía no se identificou.

2. Sobre as 10:54 horas do día 28/12/2015 chaman a Sofía por teléfono desde o número 981-55.11.32, argüíndo que era da Comisaría de Policía de Santiago de Compostela. Só querían saber, de novo, onde estaba eu.

3. Sobre as 11 horas do día 31 (xoves) volven chamar a Sofía (nesta ocasión é a policía municipal de Santiago de Compostela) preguntando, tamén esta vez, que onde estaba eu.

A efectos legais, dada a forma en que fan o “traballo” — non documentalmente pra a constancia— dá a impresión de que queren pasar desapercibidos estes chamantes, pois ningún desde supostos “funcionarios” se identificou ante Sofía, como establece a Lei 30/1992, ou a 4/1999.

España non quere deixar de ser un Estado corrupto.